ESCUDO, BANDERA Y OTRAS
DIGNIDADES DE ALMANSA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Miguel-Juan Pereda Hernández 

 

 

 

 

1.  EL ANTIGUO ESCUDO DE ALMANSA

Las armas municipales almanseñas estaban ya establecidas desde la Edad Media. Disponemos de una descripción más o menos fiel de ellas impresa en un libro publicado en 1693[1], en el que se nos dice que Almansa“...vsó por armas, en Escudos y Pendones, la divisa de su Castillo propio, hasta que el Serenísimo Señor Infante Don Manuel, Marqués de Villena, la favoreció con añadirle las suyas, que son un braço de Ángel con la espada en la mano, puesto en ambos lados de la torre del Omenage; y sobre lo alto del Escudo, su Corona...”. Afortunadamente todavía existen dos labras de dicho blasón en la fachada de la Casa de Cultura, antiguo pósito construido en las últimas décadas del siglo XVI, gracias a las cuales podemos observar como constaba de un castillo (que simbolizaría la conquista de Almansa por los castellanos) flanqueado por dos manos (y no brazos) aladas portando espadas (armas de los Manuel); ostentando como timbre una corona de marqués.

 

 

2.      LAS ARMAS DE LOS MANUEL

El infante don Manuel fue el hijo menor de Fernando III el Santo y de doña Beatriz de Suabia (hija del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico). Antes de darle a luz, su madre tuvo un sueño en el que un ángel le anunció que de aquel linaje nacería “el vengador de la muerte de Cristo”. Por eso, cuando don Manuel fue armado caballero, su padre le concedió un escudo heráldico en el que se alteró el orden de los cuarteles de las armas de Castilla y León y los castillos fueron sustituidos por manos aladas (en recuerdo del ángel) portando espadas[2]: “...quarterones blancos y bermejos así derechamente commo los traen los reys; et en el quarterón bermejo do anda el castiello de oro, puso él vna ala de oro con vna mano de omne que tiene vna espada sin bayna...”. Este blasón lo heredó su hijo don Juan Manuel, que fue señor de Almansa y su auténtico repoblador, por lo que los almanseños, al igual que los vecinos de otros lugares próximos que también formaban parte de su Señorío (Villena, Sax, Tobarra, Hellín, Albacete...) incluyeron este símbolo en sus escudos municipales.

Don Juan Manuel, gloria de las letras castellanas, nos describe en su obra “El Libro de las Armas” el significado de su blasón familiar: la espada de plata alude a la fortaleza y a la justicia; la mano, representa a la sabiduría y a la firmeza; mientras que el ala de oro recuerda, tanto al ángel del sueño de su abuela como a su linaje imperial[3].

 

                                         

3. EL ESCUDO MODERNO DE ALMANSA

Tras la batalla de Almansa (25 de abril de 1707), los almanseños intentaron obtener el favor real, así como sacar partido del decidido apoyo que habían prestado a la causa borbónica, con el fin de compensar las notables pérdidas económicas sufridas; no obstante, las escasas concesiones que recibieron lo fueron más en el terreno honorífico que en el material.

 

 3. 1. El escudo de Almansa según el Atlante Español (1778)

Según el Atlante Español[4], publicado en 1778, el rey Felipe V había concedido a Almansa por Real Cédula de 10 de septiembre de 1707 una nueva enseña (documento del que no tenemos constancia). Se trataba de un escudo partido de arriba abajo, que en su mitad derecha (izquierda del observador) conservaba el antiguo blasón: sobre fondo azul un castillo dorado, dos brazos alados (que en el dibujo se representan como manos) con espadas y corona de marqués; para incorporar en la parte izquierda, sobre fondo rojo, una columna de plata y sobre ella un león dorado y coronado con espada en mano. “Tiene por Armas el Escudo partido de alto bajo; al lado derecho, en campo azul, las antiguas, que son un Castillo de oro sobre un peñasco; y dos brazos alados, con espada en la mano a cada lado; y al izquierdo, en campo rojo, una Columna de plata, y sobre ella un León de oro coronado, con espada en mano [...]. Éste último Escudo le concedió a esta Villa el Señor Don Felipe Quinto, por Real Cédula de 10 de Septiembre de 1707...”.

 

 

 3. 2. El escudo de Almansa según Antonio Romero Navarro (1786)

En 1786 Antonio Romero Navarro, secretario y clavero del Ayuntamiento almanseño, elaboraba un informe para el diccionario de Tomás López, en el cual certificaba que Felipe V, por Real Cédula de 1707, había concedido a Almansa un nuevo escudo (no tenemos constancia del documento). Nos lo describe como partido de arriba abajo; en su mitad derecha conservaba el antiguo: sobre campo de gules[5] (fondo rojo) un castillo dorado con torre de homenaje y dos brazos alados con espada en mano; incorporando en la parte izquierda, también sobre fondo rojo, una pirámide de plata rematada por un león dorado y coronado con espada en mano en intención de acometer (reproducción del obelisco levantado en conmemoración de la batalla). Al timbre figuraba una corona real y estaba flanqueado por diversos trofeos y armas. Antonio Romero incluía en su información un dibujo de dicho escudo y afirmaba que en aquellos momentos así estaba esculpido en la Torre del Reloj y pintado tanto en la Sala Capitular (Salón de Plenos) como en el estandarte de la ciudad.

 

 

“Las Armas con que se Ylustra esta Nobilísima Ciudad de Almansa y Blasones de que está adornada por los Heróhicos hechos de sus Moradores son: Vn Escudo partido en Pal de alto abajo, en el primero Lado de la mano derecha, en Campo de Gules vn Castillo de Oro con fuerte de Omenage y torreones sobre peñas escarpadas, Antiguas Armas conzedidas como a Cartagena por el Rey Savio, y dos brazos alados con espada en mano, quartel que conzedió el Ynfante Don Manuel [...]. Al lado hizquierdo está el Nuevo Blasón conzedido por la feliz memoria del Señor Rey Don Phelipe Quinto el Animoso, Que es vna Pirámide de Plata en campo Roxo blasonado de vn León de Oro Coronado con espada en mano, en ademán de acometer. Tiene por timbre el escudo Corona  Real, y Orlado de trofeos y despojos militares, Pendones, Lanzas, picas, Rodelas, vallestas, Maza de Hércules, y otras como Cañones, Morteros y demás que acreditan la Historia de sus Hazañas antiguas y Modernas. Así están esculpidas en la torre del Relox público y pintadas en la Sala Capitular y Real estandarte que, como Plaza de Armas, lleva y tremola el Alférez mayor en la Proclamación y coronazión de los Reyes, con las mismas ceremonias que vsa la Ciudad de Toledo, y en las demás funciones &=. Real Cédula de 1707”.[6]

 

 

  Según podemos observar, el escudo moderno de Almansa todavía está esculpido en la Torre del Reloj, aunque le falta la corona real, que sospechamos debió de ser picada durante el Sexenio Revolucionario o la I República. Reincorporada tal vez tras la Restauración, sería eliminada de nuevo en tiempos de la II República. En fotografías de 1925, realizadas con motivo de la Coronación de la imagen de Nuestra Señora de Belén, se aprecia perfectamente una corona real timbrando este escudo.


3. 3. El sello del Ayuntamiento de Almansa en 1876

En 1876 está fechada otra descripción del escudo almanseño, como sello del Ayuntamiento, remitida por éste al Archivo Histórico Nacional: “El precedente sello es el que usa esta Corporación y el único que se tiene noticia haber existido en ella, no pudiendo fijar la fecha de su construcción, aunque debió ser posterior a la Batalla que se libró en estos campos por el egército de Felipe V contra los Aliados, el 25 de Abril de 1707, pues uno de sus cuarteles ostenta en campo de gules la pirámide de plata con un león de oro en la cúspide que es copia del monumento conmemorativo de ese hecho histórico. En el otro de sus cuarteles aparece una corona de oro, la cual y el castillo debieron ser las primitivas armas de esta ciudad, un tiempo sugeta al Marquesado de Villena” [7]. 

En el dibujo que acompaña a la descripción de este sello observamos varios errores que darían lugar al confusionismo actual. La corona de marqués que en el dibujo del Atlante Español aparecía en la parte derecha del escudo, como perteneciente al antiguo blasón, está ya en el centro, lo que originaría las versiones del escudo moderno almanseño timbrado con corona de marqués. Asimismo, las banderas que en el dibujo de Antonio Romero están fuera del escudo, y son sólo adornos, se incluyen en este caso dentro del mismo flanqueando el obelisco de la batalla. Las manos aladas figuran ya como brazos.

 

 

4.      LA BANDERA DE ALMANSA

De la bandera de Almansa sabemos que se utilizaba en ocasión de los alardes así como en las proclamaciones y coronaciones reales. En el ya citado libro publicado en 1693 (ver nota núm. 1) se dice que en el pendón almanseño figuraba el antiguo escudo de la villa. En 1786, según el secretario del Ayuntamiento, era ya el moderno el que figuraba pintado en el estandarte que tremolaba el alférez mayor almanseño: “...estandarte que, como Plaza de Armas, lleva y tremola el Alférez mayor en la Proclamación y coronazión de los Reyes, con las mismas ceremonias que vsa la Ciudad de Toledo, y en las demás funciones...”. En cuanto a su color, según afirma Luis Guillermo García-Saúco Beléndez, debió ser blanco: “...debería ser de tela blanca, que es el color borbónico...”[8].

 

5. OTRAS DIGNIDADES DE ALMANSA

Desde tiempos de Carlos I, primeras décadas del siglo XVI, Almansa era denominada Noble Villa. Hacia 1640, a consecuencia de los movimientos secesionistas de Portugal y Cataluña, y en prevención a que el reino de Valencia hiciera lo propio, Almansa fue designada Plaza Fuerte y recibió el título de Muy Noble y Leal. En 1707, tras la batalla, Felipe V le concedió el título de Muy Noble, Muy Leal y Felicísima Villa; un término totalmente pasivo el de “Felicísima” que no venía a premiar la adhesión de los almanseños a la causa borbónica, sino a destacar el feliz recuerdo que el nombre de Almansa significó siempre para el rey por la victoria que sus ejércitos habían alcanzado en ella, circunstancia que le había permitido continuar en el trono en unos momentos muy difíles para él.

El 18 de noviembre de 1778 Carlos III remitió una carta dirigida a la “Ciudad de Almansa”, siendo como era villa. Las autoridades locales, dado que tenían solicitada esta gracia desde hacía mucho tiempo, y considerando que el monarca no podía equivocarse, aprovecharon la ocasión para redactar un documento por el que acordaron que, a partir de entonces, todos los documentos públicos y privados redactados en Almansa llevarían como encabezamiento: “En la Ciudad de Almansa...”.

En el siglo XIX, ante la duda de que Felicísima fuese una trascripción errónea de Fidelísima, se consolidó la titulación de Muy Noble, Muy Leal y Fidelísima Ciudad de Almansa.

Reinando Alfonso XII, el 14 de mayo de 1882 el Ayuntamiento almanseño recibía el tratamiento de Ilustrísimo. Finalmente, por Real Decreto de 2 de julio de 1915, se le concedía tratamiento de Excelentísimo “...por el creciente desarrollo de su agricultura, industria y comercio y por su constante adhesión a la monarquía...”[9].

                                              

 

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[1] CORTÉS, Pedro Luis. “Demostraciones festivas con que la noble, antigua y siempre Leal Villa de Almansa celebró la canonización de su especial patrono y abogado S. Pascual Baylón...” Imprenta Real. Madrid, 1693. Pág. 36. (En GARCÍA-SAÚCO BELÉNDEZ, L. G. “Heráldica municipal de la provincia de Albacete”. I.E.A. Albacete, 1990. Pág. 99.)

[2] La Lobera, espada de Fernando III el Santo que el rey, en su lecho de muerte, donaría al infante don Manuel.

[3] PRETEL MARÍN, A. “Las armas de los Manuel en la heráldica municipal de la provincia de Albacete”. Al-Basit, núm. 11. I.E.A. Albacete, 1982. Págs. 5 a 28.

[4] ESPINALT GARCÍA, Bernardo. “Atlante Español. Reino de Murcia”. Madrid, 1778. Facsímil Academia Alfonso X el Sabio. Murcia, 1981. Pág. 175. (En GARCÍA-SAÚCO BELÉNDEZ, L. G. “Heráldica municipal de la provincia de Albacete”. I.E.A. Albacete, 1990. Págs. 100 y 101.)

[5] Aquí discrepa de la información aportada por el Atlante Español.

[6] RODRÍGUEZ DE LA TORRE, F. y CANO VALERO. J. “Relaciones geográfico-históricas de la provincia de Albacete (1786-1789) de Tomás López”. I.E.A.. Albacete, 1987. Págs. 139 y 140.

[7] Archivo Histórico Nacional. Sección Sigilografía. Caja 1. Núm. 9. (En GARCÍA-SAÚCO BELÉNDEZ, L. G. “Heráldica municipal de la provincia de Albacete”. I.E.A. Albacete, 1990. Pág. 102.) 

[8] En GARCÍA-SAÚCO BELÉNDEZ, L. G. “Heráldica municipal de la provincia de Albacete”. I.E.A. Albacete, 1990. Pág. 102.

[9] Ibídem. (Ver asimismo: ALBERTOS MARTÍNEZ, L. “Almansa, esa desconocida”. Coleccionable El Pasaje. Pág. 18).